4 Oct 2013

Primer café de la mañana

Enviado por jos

Me despierto casi siempre a las 6. Será la costumbre o a veces la angustia que llega y me invade. Me da tiempo de pensar muchas cosas y otras tantas de terminar alguna cosa pendiente o simplemente para leer las noticias que durante el día sé que no leeré por cuestión del trabajo.

Es una rutina, a veces mecánica y otras no tanto. Me levanto muchas veces buscando disfrutar de cada momento o recordando cosas gratas, como por ejemplo en pensar en ti sobre todo cuando no estas conmigo. O también sabiendo que voy a disfrutar del primer café de la mañana.

Levantarse y tener la ropa lista, preparar todo para un baño que refresque, poner música como la que en este momento escucho, ver tus ojos o pensar en la lluvia de la tarde, mientras caminábamos juntos, son cosas que se quedan en la memoria. En alguna película se decía que las vivencias, los recuerdos, los pensamientos son cosas que en el ser humano se pierden al morir. Podremos dejar algunas cosas por escrito, pero no serán nunca como sentirlas y revivirlas, al menos en el recuerdo. Por eso disfruto el pensar en lo cada mañana inicia y transcurre hasta que cerramos los ojos y dormimos: ver el sol, el agua que cae, el sonido de la calle, el apagar las luces, el vestirse y salir a la calle, la gente en el Metro, en el trabajo, ver tus ojos o escuchar tu voz.

Aunque pueda parecer rutina, no lo es tanto, sobre todo porque siempre es diferente. Aunque sean las 6:30 el café no es el mismo, ni la luz ni las voces o el andar de la calle. Incluso ni tu mirada es la misma. Será por eso que busco guardar todo en mi memoria y disfrutarlo en todo momento. Será que ni hoy soy el mismo.