Escalando privilegios usando Microsoft Defender for Endpoint live response
Disclamer: Este texto se hace con propósitos educativos. La responsabilidad de usarlo como guía es de quien lo ejecuta, no del autor de este texto
Regularmente, una forma protegernos contra ataques de actores maliciosos es la de limitar los privilegios de los usuarios como, por ejemplo, no dales el rol de Administrador. Esto es adecuado, pero muchas veces se olvida a los usuarios privilegiados.


Me despierto casi siempre a las 6. Será la costumbre o a veces la angustia que llega y me invade. Me da tiempo de pensar muchas cosas y otras tantas de terminar alguna cosa pendiente o simplemente para leer las noticias que durante el día sé que no leeré por cuestión del trabajo.
El inicio del mes de noviembre siempre ha sido muy significativo en la cultura popular mexicana y creo que para todos los mexicanos tiene un valor muy particular. El olor a incienso, a cempasúchil, las calaveritas, el papel china de diversos colores y figuras, las calaveritas de chocolate, el pan de muerto y otros colores y figuras son siempre algo que recuerdo desde niño y que van asociados a la ofrenda que año con año se ponía en mi casa.
En noviembre del 2007 fui a Oaxaca, a visitar las tumbas de mis padres. No viajo regularmente allá. Además me hacía falta un respiro. Pedí dos días de vacaciones y me les “pegué” a mis hermanos que irían. Si, muchos notarán que escribí “las tumbas de mis padres” y me refiero precisamente a eso. Ahí están sus restos, pero a ellos los tengo siempre en la memoria. No hace falta ir a visitarlos, están en el permanente recuerdo, en el día, en el viento, en las noches de desvelo o en las mañanas de alegrías que comparto con Diego.
Hoy me dieron ganas de salir, caminar un poco y, no sé, como estar buscando una idea o algo que apareciera. He estado muy intranquilo estas últimas semanas. No duermo bien y ha regresado la depresión.
O como re-descubrir a Zitarrosa. Curioso, pero en estos días que he estado organizando mis archivos, he estado descubriendo y re-descubriendo muchas canciones que no conocía o que en sus viejas versiones (de conciertos en vivo o primeras grabaciones) dejan un grato recuerdo. Conocí las canciones de Zitarrosa allá por 1987. Tendría unos 17 años. Caminando por la calle Independencia, donde desaparecieron algunas librerías, me encontré un LP de Zitarrosa. Milonga de ojos dorados, el cual se extravió a través de los años. Igual conocí a Zitarrosa por el disco (cinta) de Guitarra negra, la cual es una de mis favoritas.Habré escuchado unos 6 u 8 discos de Zitarrosa.